martes, 23 de junio de 2009

Trichet, los impuestos y Enric González

En mi matinal paseo por la prensa entre ayer y hoy me topo con algunas noticias de interés. Anteayer estuvo pontificando por Madrid el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet. Sus consejos para estimular la economía española, verdaderamente originales y novedosos, fueron que debía reformarse el mercado de trabajo (léase abaratar el despido) y moderar los salarios para contener la inflación (sic). Ya se ve, las recetas ortodoxas del neoliberalismo son prescritas con automatismo e inconsciencia, independientemente de la situación vigente en la realidad.

Acaricio la idea de escribir algún día un díptico crítico sobre el liberalismo, analizándolo desde la perspectiva teórica e histórica, resaltando, pues, sus aporías y denunciando las injusticias y exclusiones que desde siempre ha promovido. Comenzaría diciendo así: 'el liberalismo, que nació para vencer el mito y la superstición, ha terminado convirtiéndose en mito y superstición'. Pues eso, lo de esta gente neoliberal que copa las instituciones políticas y financieras parece más una religión, una doxa inamovible, que una doctrina supuestamente científica. ¿Qué rigidez existe en un mercado laboral con cuatro millones de parados? ¿qué necesidad hay de moderar los salarios cuando existe un claro enfriamiento de la demanda y, además, estamos al borde de una sana deflación? Desde luego, esta dirigiencia continuaría conteniendo los salarios ajenos --claro que no los propios-- aunque no hubiese ni para subsistir. Y es que ya se sabe, en rigurosa tradición liberal, el salario es la cantidad de dinero que el trabajador necesita para sobrevivir y poder continuar alquilando su fuerza de trabajo.

Leo también que, al parecer, el PSOE va a aceptar con todo el dolor de su corazón suprimir los 400€ de desgravación a instancias de IU-ICV. Ahora bien, eso de gravar las rentas más altas, de equiparar las de trabajo y capital y de recuperar el impuesto de patrimonio resulta inaceptable para nuestro partido obrerista, cuyos dirigentes seguramente cuentan con jugosos fondos de inversión, altos ingresos y abultados patrimonios inmobiliarios. A eso se le llama una negociación audaz: nos quitamos el muerto de los 400€, demostrada ya su esterilidad económica, pero atribuyendo la iniciativa a los izquierdosos, mientras que lo verdaderamente sustantivo, la progresividad, la seguimos abandonando. Por si surtiera efecto, colgaré este post en el blog de Joan Herrera, a ver si así caen en la cuenta de que con tan cicatero trato no se cambia nada: mejor que el PSOE continúe desgastándose con su política graciosa de la chequera.

Y es que debemos tener presente lo que hoy nos recuerda Enric González, columnista extraordinario al que descubrí por Carlos Boyero y del que me he vuelto también adicto: "el fracaso español, si puede hablarse de fracaso, es empresarial", de una clase empresarial, en efecto, sólo preocupada por el corto plazo y completamente refractaria a invertir en esa sociedad que les ha hecho, y sigue haciéndoles, ricos.

5 comentarios:

Mar Fernández dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mar Fernández dijo...

Que digo que tienes toda la razón. Y además resulta que, después de tanto bombo al pacto con la izquierda, retiran el acuerdo porque no les dan un cheque en blanco sobre el techo presupuestario:

http://www.elpais.com/articulo/espana/PSOE/anuncia/giro/fiscal/retira/votacion/elpepuesp/20090623elpepunac_9/Tes

Sobre lo del libre mercado, es estupenda la argumentación: si la economía de mercado produce fallos como pobreza o exclusión, no es un problema derivado de la economía de mercado sino de los fallos del mercado. Ergo, el mercado falla porque el mercado falla. Es una tautología.

Dick Turpin dijo...

Gracias por tu comentario Mar. La verdad es que el SOE es decepcionante casi siempre. Pocas veces toca puntos neurálgicos y cuando lo hace es porque le empuja la necesidad. Por eso el mejor panorama sólo podría abrirse con una IU cuatriplicada y un SOE mermado. Lo mejor, desde el punto de vista constitucional, de la historia española es precisamente fruto de la alianza entre obreros y burguesía progresista. Pero, mientras estén tan crecidos e inscritos en la oligarquía, preferirán caer en brazos del mismo PP contra su militancia que cogobernar con la izquierda real.

Y lo del liberalismo en el plano teórico es de cajón: cuenta con tantas y tantas incoherencias y aporías que sólo se sostiene, como decía Bourdieu, por el formidable aparataje de poder social que con propaganda y coacción lo sostiene, mas no por ninguna virtud interna de coherencia o pulcritud.

Un saludo

Mar dijo...

Por cierto, yo tambien tengo blog: www.tiposautonomos.blogspot.com
Abrazos, y a ver si sigues alegrando los calores del verano con tus entradas.

Mar Fernández dijo...

No se si has leido la carta de Hugo Martinez Abarca a la defensora de El País sobre el golpe de estado en honduras: http://blogs.tercerainformacion.es/iiirepublica/archives/2438